Alberto Lourenço, es subsecretario de desarrollo sostenible de la Secretaria de Asuntos Estratégicos del gobierno brasileño comandado por Dilma Rousseff. Doctor en planificación urbana y regional por la Universidad de California (UCLA), fue parte del equipo de creación del Plan Amazonia Sostenible (PAS), es uno de los idealizadores del polémico programa de regularización fundiaria Terra Legal, ya actuó en el Ministerio de Integración Nacional y en el Ministerio de Medio Ambiente. En esta entrevista a ((o))Ecoamazonia, nos habla sobre el desarrollo de la Amazonia, ganadería extensiva, hidroeléctricas y nos cuenta porqué es a favor de la energía nuclear.


Según el Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU), recursos desembolsados por el BNDES en la Amazonia en obras de infraestructura como hidroeléctricas y mineras sumaron 24,3 mil millones de reales en los últimos cuatro años, mientras inversiones en el ámbito ambiental no pasaron de 280 millones de reales. ¿Por qué no se invirtió en modelos más sostenibles para el desarrollo de la Amazonia?

Alberto Lourenço (AL) - No creo que el gasto federal con acciones ambientales se haya limitado a una media de 70 millones de reales por año. Una buena forma de medir la calidad de la política de gobiernos sería comparar la tasa de deforestación, que cayó de una media de 20 mil km2 en los años 1990 a 6,4 mil km2 en 2010.

Usted está a favor de la pavimentación de carreteras y defiende una de las más polémicas de ellas, la BR-319 – Manaus (Estado de Amapá) – Porto Velho (Estado de Rondonia). Si sale del papel, ¿el gobierno podrá evitar la deforestación alrededor del proyecto?

AL - Defiendo con ardor la pavimentación de carreteras en la Amazonia. Los críticos desinformados olvidan que el casi monopolio de la ganadería extensiva como forma de uso de las áreas antrópicas en la región es, en parte, consecuencia de la pésima infraestructura logística. Unidades de conservación sobre la BR-319 y medidas de fiscalización y represión al grillaje deben ser suficientes para que no se de la “formación de espinas de pescado” a lo largo de su eje.

Aún sobre la BR-319, ¿en vez de pavimentarla no sería mejor invertir en alternativas como ferrovías e hidrovías, ya que las carreteras normalmente impulsan deforestación ilegal?

AL - La hidrovía del río Madera ya existe. Además de más cara, la hidrovía no se adecuaría al perfil de cargas previsto (electrónicos desde el norte y bienes industrializados del sur hacia el norte). Caso sean tomadas las medidas preventivas adecuadas, la deforestación es mínima.

El investigador Paulo Barreto, de Imazon, además de otros investigadores, afirma que el Tierra Legal (programa de regularización fundiaria) incentiva ocupaciones ilegales de tierras públicas en la Amazonia y cita el ejemplo de Apuí, al sur de Amazonas.

AL - Paulo es un investigador serio con contribuciones relevantes al desarrollo sostenible, pero la afirmación no tiene fundamento. Sobre la MP 458, Paulo y el Imazon preveían una onda de invasiones, pero sucedió lo contrario. Prevaleció lo que llamamos de “efecto choque de legalidad”, o sea, aumentó la percepción de que hay control. La regularización fundiaria es una de las principales causas de la caída de la deforestación.

Muchos especialistas también afirman que el Tierra Legal falla al atribuir valores mínimos a la tierra muchas veces ocupada ilegalmente.

AL - La cuestión es controversial. No es justa la transferencia gratuita de patrimonio público. Por otro lado, nadie quiere descapitalizar a los productores pobres. La solución es buena: Gratuidad hasta un módulo fiscal (ahí está la pobreza extrema de la Amazonia), subsidio parcial a los pequeños y precio de mercado para los medianos. Quiero productores capaces de invertir en intensificación productiva. El pago de la renta fundiaria a la Unión no hace sentido para el desarrollo de la Amazonia.

Es conocida la mala fe de quien se quiere aprovechar de las reglas del Tierra Legal para recibir títulos de regularización fundiaria usando “naranjas” para aumentar el tamaño de la propiedad. ¿Cómo controlar el problema?

AL - Es fácil detectar intentos de burla a la ley. Si alguien intenta dividir su hacienda de 10 mil hectáreas en 10 de mil hectáreas, basta mirar el acervo de fotos satelitales. La regularización fundiaria reduce conflictos (ver datos de violencia fundiaria antes y después del Tierra Legal) y promueve la desconcentración de la posesión de la tierra. El mayor problema operacional es qué hacer con las tierras que deberán ser retomadas. No hay solución fácil para esto.

“Mi mayor crítica al modelo de las grandes represas en la Amazonia es que no son vectores de desarrollo local y regional. Tienden a generar energía para mercados distantes y con poca ganancia tributaria para los estados productores”
¿Qué piensa usted sobre la construcción de hidroeléctricas en la Amazonia?

AL - Si para cada 1% de aumento del PIB hubiera en Brasil 1,1% de aumento de demanda por electricidad, ¿cuál es la opción de generación? La respuesta del gobierno es correcta: aprovechamiento del potencial hidroeléctrico, complementado por usinas térmicas, biomasa, eólica y nucleares, que defiendo con convicción: es casi neutra en la emisión de CO2, además de relativamente barata, puede estar cerca del consumo y, al contrario de las eólicas e hidroeléctricas, tiene producción constante (no estacional). Brasil es uno de los pocos países que tiene uranio y capacidad tecnológica de enriquecimiento.

Sobre las hidroeléctricas, es claro que la creación de represas en los ríos tiene impacto ambiental. Me preocupo con el futuro de los peces migrantes y lamento la pérdida de especies endémicas. Sin embargo, mi mayor crítica al modelo de las grandes represas en la Amazonia es que no son vectores del desarrollo local y regional. Tienden a generar energía para mercados distantes y con poca ganancia tributaria para los estados productores. Es necesario que sean vectores de desarrollo. Parece que se busca cambiar esta situación en el caso de Belo Monte. Haría una gran diferencia.

“No hay ejemplo alguno en el mundo de economía avanzada en el bosque tropical. Somos nosotros los que tendremos que inventarlo.”
En su opinión, ¿cuáles son los pros y contras de Belo Monte?

AL - El principal punto a favor es la generación de electricidad. El punto negativo es que obras como esta causan gran desorden social en la región y los beneficios son pocos. Crucial sería cambiar la forma de distribución de los impactos sobre el consumo de energía, beneficiando más a los estados productores, todos ellos pobres.

¿Cuál es la viabilidad para dejar parte de la energía producida en la Amazonia para quienes aún no tienen electricidad y también en ciudades en los alrededores de las obras para que puedan desarrollar industrias locales?

AL - El estado de Pará, que es y será un gran exportador líquido de energía, tiene el mayor número absoluto de familias sin acceso a la electricidad. Si tenemos un “Luz para todos” [Programa del gobierno federal de distribución de energía para familias pobres], no puede ser para “casi” todos. Pienso en industrias que benefician materias primas del bosque, no electrointensivos como aluminio y aleaciones de hierro. Brasil no dispone de electricidad barata y abundante a punto de favorecer una industria que, en resumen, emplea poco y genera poco efecto de encadenamiento hacia atrás y adelante.

¿Vale la pena invertir en monoculturas?

AL - Sí y en diversas regiones, pero sólo en áreas ya deforestadas, lo que, además, tenemos de sobra en la Amazonia.

¿Cómo mantener la productividad de la ganadería sin que eso acarree en más deforestación tomando en cuenta que cerca del 85% de las áreas deforestadas es ocupada por pasturas?

AL - La expansión de la frontera fue un elemento de dinamismo económico regional, aún sobre la irracionalidad ambiental del proceso. Es necesario promover la economía de la selva sostenible y la frontera de ganancias de productividad. Hoy tenemos cerca de una cabeza por hectárea. Hay que elevarla a más del doble en mediano plazo.

Podría comentar un poco sobre lo que el gobierno Dilma puede hacer para mantener la caída de la deforestación en una época en que vemos la posibilidad de aumento en el valor de las commodities?

AL - Continuar con el compromiso fuere de caída. En los últimos dos años, vimos buenos precios de commodities y, ni por eso, la deforestación aumentó. Estamos en una nueva era. Ya no es como en 2003, 2004. Además de mantener la adhesión de los gobernadores de la Amazonia a las metas de reducción, reprimir de forma rápida e implacable el grillaje de tierras, mantener la presión sobre los eslabones de las cadenas productivas con el cuidado de no marginar los ganaderos en general, promover la transición del modelo basado en la ganadería hacia una economía del bosque en pie – reconozco que esto ha sido el gran fracaso del gobiernos hace décadas. Es fácil hablar de uso sostenible del bosque, pero hasta hoy avanzamos poco.

¿Cómo resolver esta situación? ¿Desarrollar la Amazonia y mantenerla en pie es posible?

AL - Sí. Sobre una economía basada en el bosque en pie con alto nivel tecnológico, explotación racional del patrimonio genético, salarios elevados, aún estamos lejos. En realidad, no hay ejemplo alguno en el mundo de economía avanzada en el bosque tropical. Somos nosotros los que tendremos que inventarlo.


Karina Miotto es periodista formada por la PUC-SP. Freelance del Grupo Abril, ama viajar y fue a parar en la Amazonia, donde llegó a trabajar para Greenpeace y a escribir para las revistas Terra da Gente y National Geographic. Es autora del blog Eco-Reporter-Eco y corresponsal de ((o)) eco Amazonia.
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