La presidenta Dilma Rousseff publicó este lunes 15 en el Diario Oficial de la Unión (DOU) un Decreto Supremo (Medida Provisoria, en portugués) que altera los límites de tres Parques Nacionales (PN) en la Amazonia. La intención es albergar lagos e instalaciones provisorias de las hidroeléctricas de Tabajara, Santo Antonio y Jirau, todas del Programa de Aceleración del Crecimiento (PAC) y ubicadas en el estado brasileño de Rondonia. Además de reducir el tamaño de los Parques Nacionales de la Amazonia, Campos Amazónicos y Mapinguari, el Decreto Supremo 542 también permite la explotación mineral en el entorno de los dos últimos.
Los motivos de las alteraciones, además de los emprendimientos defendidos por el Ministerio de Minas y Energías, fueron la regularización fundiaria de ocupaciones de tierras públicas y el conflicto con áreas de asentamientos para la reforma agraria en la región. Según el Decreto Supremo las áreas desafectadas del Parque Nacional de la Amazonia, en su límite este, “deberán ser destinadas al establecimiento de proyectos de asentamientos sostenibles, que serán creados por el Instituto Nacional de Colonización y Reforma Agraria (INCRA)”.
Alteraciones
El Parque Nacional de la Amazonia, ubicado en los municipios de Itaituba y Aveiro, en el estado de Pará, y Maués, en el estado de Amazonas, perdió 280 km2 y pasó a tener un área total de 1.089.436 hectáreas. El Parque Nacional de los Campos Amazónicos perdió en total 340 km2 y ganó otros 1,5 mil km2, pasando a tener ahora un área aproximada de 961.320 hectáreas, que comprenden territorios de los estados de Amazonas, Rondonia y Mato Grosso.
Mapinguari fue el parque que sufrió la mayor alteración. Además de perder 70 km2, la unidad de conservación actualmente ubicada en los municipios de Canutama y Lábrea (Amazonas), ahora incluirá en sus límites un área de casi 172.430 hectáreas situadas en el municipio de Porto Velho, en Rondonia. El aumento de territorio habría sido una compensación, acordada con el estado.
La Hidroeléctrica de Tabajara, en el municipio de Machadinho do Oeste, en Rondonia, es una de las obras previstas en la segunda etapa del PAC. Su construcción dependía de la alteración de los límites del PN Campos Amazónicos, creado en 2006. Se prevé que la hidroeléctrica producirá 350 megawatts (MW). En el caso de Mapinguari, el ajuste ocurrió debido a la revisión del alcance del área de las obras y de los lagos de las hidroeléctricas Santo Antonio y Jirau, en el río Madeira. Según informaciones, dos otras unidades deberán tener sus límites alterados en poco tiempo para el licenciamiento ambiental de cuatro hidroeléctricas del complejo del río Tapajós.
¿Y la conservación?
Para el presidente del Instituto Chico Mendes de Conservación de la Biodiversidad (ICMBio), Rômulo Mello, la alteración no significa pérdidas a la protección de la selva. Sin embargo, Braulio Dias, secretario de Biodiversidad y Bosques del Ministerio de Medio Ambiente (MMA) afirmó que hay conflictos entre las unidades de conservación y la construcción de obras como hidroeléctricas, líneas de transmisión de energía, carreteras o puertos.
“Es un sistema dinámico, eso hace parte. La legislación permite que puedan ser realizados ajustes. Pero cualquier cambio debe ser aprobado por el Congreso Nacional, no puede ser la decisión de sólo un burócrata. La única exigencia del Ministerio es: Siempre que haya alteración de límites se debe hacer una compensación. Si se retira un área para resolver un problema social o económico, debe haber una ampliación en aquella unidad o en otra en la misma región, para que el esfuerzo de conservación sea mantenido”, afirmó el secretario.