Escrito por Kadir van Lohuizen
Lunes 09 de Agosto de 2010 13:42
A cada ocho segundos, el equivalente a un campo de fútbol desaparece en la Amazonia brasileña. Ni tanto para la producción de madera, sino para creación de pasturas. Brasil, con 200 millones de vacas, tiene el mayor rebaño comercial de bovinos y es el productor nº 1 de carne del mundo.
Según el informe de la FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura), el ganado emite 18% más gases de efecto invernadero que los vehículos y es una de las principales fuentes de degradación de tierra y agua. Hoy, debido al gas metano liberado por las vacas, la producción de carne es una de las mayores amenazas del calentamiento global.
El informe observa que la ganadería utiliza 30 por ciento de la superficie terrestre del planeta, principalmente para pasturas permanentes, pero también se incluyen en este número 33 por ciento de las tierras cultivables del mundo usadas para producción de alimentación para el ganado. Es uno de los principales motores de la deforestación, especialmente en América Latina, una vez que los bosques son deforestados para establecer nuevas pasturas. Por ejemplo, cerca del 70 por ciento de los bosques derrumbados en la Amazonia fueron para el pastoreo.
La mayoría de estos desmontes son ilegales. En la estación seca, los bosques está en llamas dejando un cementerio de árboles quemados. Estos incendios forestales también contribuyen seriamente al calentamiento global. Luego de la quema, los tractores limpian el área. La mayoría de las veces, la madera que sobra es usada para producir carbón vegetal en los hornos esparcidos en los estados de Pará y Mato Grosso. Este carbón es usado en los altos hornos en Brasil y en el exterior. Después que la tierra fue limpiada los aviones arrojan semillas de césped para el establecimiento de pasturas.
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Antes de convertirse en fotógrafo Kadir van Lohuizen era marinero y creó un albergue para personas sin techo y dependientes químicos en Holanda. También fue un activista del movimiento sin techo holandés. Kadir comenzó a trabajar como fotoperiodista freelance profesional en 1988 cubriendo la Intifada. En los años posteriores trabajó en muchas áreas de conflicto en África, como Angola, Sierra Leona, Mozambique, Liberia y República Democrática del Congo. Recientemente Kadir cubrió los conflictos en Dafur, en Chad y en Líbano. Desde el paso del huracán Katrina, hizo varios viajes a USA para cubrir sus consecuencias y hasta hoy las continúa acompañando. En 2006, Kadir inició un nuevo proyecto: una investigación visual sobre la migración en las Américas. Para eso, viaja de la Tierra del Fuego (Patagonia) al Norte de Alaska.
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