La profesión en la cual se destacó el sindicalista y ambientalista Chico Mendes puede dejar de existir. La alerta es de Dercy Teles, la presidenta del Sindicato de los Trabajadores Rurales de Xapuri, organización frente a la cual comenzó Mendes y que hasta hoy representa a los siringueros de la región. Más que el fin de una tradición, la decadencia de la extracción de la goma representa la falencia del modelo soñado por el brasileño que encantó al mundo defendiendo la posibilidad de preservar los bosques y de dar condiciones dignas a los que en él viven.

La decadencia es marcada por el aumento del desmonte – de acuerdo a datos del Instituto del Hombre y Medio Ambiente en la Amazonia (Imazon), el crecimiento del desmonte en el Acre es uno de los peores del Brasil en términos relativos. En un reciente levantamiento comparando los periodos del 2008 y 2009, hubo un aumento de 149% en la cantidad de bosques derribados, sólo inferior al de Roraima (209%).

Siringueros son los hombres y mujeres que viven dentro del bosque, en áreas muchas veces accesibles solamente después de varios días de viaje por ríos y sendas llenas de barro. Se ganan la vida gracias a los árboles conocidos como siringas. Del tronco arañado por un cuchillo o un machete, escurre el látex, resina blanca y pegajosa que gotea en una fuente o lata colgada en el tronco. Cada siringuero atraviesa el bosque dos veces por día: una en la mañana para hacer los cortes, otra en la tarde para recoger el látex. En la noche, en el fuego, el material es ahumado y transformado en goma.


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La decadencia de la extracción de la goma en la Amazonia está directamente relacionada a la competencia del mercado asiático y también a la creación de cultivos de siringa en otras regiones del país, proceso que comenzó hacen décadas. Nunca, sin embargo, la situación fue tan crítica para quien vive en el bosque. “Un siringuero produce, en promedio, 100 kilos de goma por mes y vende, cuando consigue, a 1,2 reales el kilo. Haciendo 120 reales por mes. Al mismo tiempo, los productos de primera necesidad sufren reajustes constantes. El kilo de azúcar está a 2 reales aquí en la plaza de la ciudad. Eso aquí en la plaza, imagine en los siringales”, detalla Dercy Teles.

Además de la goma, muchos sobreviven gracias a la extracción de otros productos naturales del bosque, como la castaña del Pará, segunda fuente de ingresos de la mayoría de las familias. El pago de este y de otros productos naturales, sin embargo, se ha caído, según la representante de los trabajadores del bosque. “La categoría ‘trabajador rural de la Amazonia’ está condenada a la extinción si no cambian el modelo de desarrollo de la región”, afirma Teles. Sin opción, muchos han optado por derribar el bosque para comprar bueyes y vacas, a ejemplo de los grandes ganaderos que cuentan con financiamiento de bancos federales y acostumbran conseguir grandes áreas a bajo costo.

“Quien optó por el ganado, hoy tiene un patrón de vida mucho mejor. Quien vive del extrativismo no está consiguiendo sobrevivir”, resume la mujer, que demuestra aflicción al constatar que muchos hijos de siringueros renuncian a la profesión para probar suerte en las ciudades.

Princesita del Acre

Además de ser la ciudad en que Chico Mendes surgió como líder sindical, Xapuri ya fue uno de los principales polos de extracción de goma del país. Hoy, está estancada. Uno de los barrios que más crece es Siberia, que tiene ese nombre por haber sido levantado en la periferia sobre un siringal que, durante la Segunda Guerra Mundial, exportaba goma a esta región de Asia. Se trata de un barrio pobre, con casas de madera que recuerdan casuchas y ex siringueros viviendo en condiciones aún más difíciles que en el bosque.

La mayoría de las casas no tienen alcantarilla y en los restaurantes de la parte “rica” de la ciudad, que tiempo atrás se beneficiaron del apogeo económico de la goma, es común ver algunos vecinos comprando una sola comida para dividirla con la familia. Según datos del Portal de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), órgano de monitoreo ligado al Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en 2000 no habían “aglomerados subnormales”, como favelas, en la ciudad. En 2008, el municipio declaró la existencia de “loteamientos irregulares y también favelas, chozas, palafitos o semejantes”. 

 
Para el cientista social Elder Andrade de Paula, profesor de la Universidad Federal del Acre y un especialista en desarrollo rural, el éxodo de los bosques hacia las ciudades es un problema que no se limita a Xapuri y la crisis de los trabajadores no se restringe a la decadencia de la profesión del siringuero.

“No son sólo ellos. Todos los campesinos de la Amazonia, incluyendo pobladores de las riberas de los ríos, quilombolas (descendientes de esclavos) y poblaciones indígenas están amenazados”, afirma. “Las políticas públicas han sido muy restrictivas. La prioridad son los grandes proyectos como carreteras, hidroeléctricas y la ganadería. Es un esquema que intensifica monumentalmente la explotación de recursos naturales y se vuelve insostenible el mantenimiento de las poblaciones locales”, denuncia.

Cita como ejemplos la expansión de la soya en Rondonia, el avance de la ganadería en el Acre, la construcción de la Carretera Transpacífico, eje de conexión de Acre con los puertos de Ilo y Matarani, en el Pacífico peruano, y aun de una carretera conectando Cruzeiro do Sul al Perú. Destaca que el proceso está siendo marcado por la exclusión de los pueblos locales, como los indígenas en Madre de Dios, en la Amazonia peruana, alejados para una construcción de una hidroeléctrica.

“Las áreas que están siendo ocupadas son áreas que ya se tenían como garantizadas para la preservación ambiental, desde reservas indígenas hasta áreas de protección”, afirma. “En que pese a la monumental propaganda de que el Acre es la vitrina del desarrollo sostenible, lo que hemos visto es bien diferente aquí y en toda la región”, completa.

Sobrevivencia


Chico Mendes, el siringuero que hizo famosa la profesión en todo el mundo y recibió premios y homenajes por su trabajo en defensa del bosque, murió asesinado el 22 de diciembre de 1998. Fue muerto siete años después de asumir la presidencia del Sindicato de los Trabajadores Rurales de Xapuri, en medio de conflictos por la creación de las reservas extrativistas y de reforma agraria en el Estado, conquistas que sirvieron de base para el modelo de desarrollo sostenible que defendía. El hacendado Darly Alves da Silva y su hijo Derli, antiguos propietarios de Siringal Cachoeira, una de las áreas desapropiadas gracias a la campaña de Mendes, fueron condenados por el crimen.

Hoy, el Siringal Cachoeira es una de las pocas áreas en que ex siringueros tienen perspectivas de sobrevivir sin tener que ir a la ciudad. Con fuerte apoyo del Gobierno, el local alberga una posada ecológica e, ironía aparte, es un polo importante de extracción de madera certificada de reforestación. Antiguos aliados de la lucha en la campaña de Mendes, hoy muestran a los turistas cómo es realizada la extracción de la goma.

Próximo al local existe una fábrica de preservativos estatal, Natex, inaugurada en 2008 como parte de un proyecto para beneficiar el látex extraído por los siringueros, viabilizar su permanencia en el bosque y, de esta forma, fortalecer la preservación del monte. Hasta hoy, sin embargo, la idea, que costó 31,3 millones de reales y fue financiada por los Gobiernos Federal de Brasil y del Acre, y por el Banco Interamericano de Desarrollo, no despegó. Con producción debajo de lo previsto, la fábrica compra la producción de menos del 10% de los siringueros de la región. Según el Sindicato de los Trabajadores Rurales de Xapuri, no hay perspectiva que la fábrica ayude a salvar la profesión.

No es de hoy que la sobrevivencia de los siringueros es asociada a la preservación del bosque. Después de la muerte de Chico Mendes, los compositores Aguinaldo Batista y Luiz Gonzaga compusieron en 1989 la siguiente canción:

“No puedo respirar, no puedo más nadar,
La tierra se está muriendo, no da más para plantar,
Si planta no nace, si nace no da,
Hasta trago del bueno es difícil de encontrar
¿Dónde está la flor que estaba allí?
Polución comió
¿Y el pez que es del mar?
" Polución comió
¿Y el verde donde está?
Polución comió

(Traducción Giovanny Vera)

"Daniel Santini es periodista y estudia periodismo internacional en la PUC SP. Fue a Xapuri a escribir sobre la primera fábrica de preservativos del estado brasileño, después de haber sido concedido una Beca de Periodismo de Investigación por  la Fundación AVINA. Él aprendió más acerca de los siringueros después de haber sido acogido por Aderaldo Ribeiro da Silva, a ocho horas por barco desde la ciudad más dos horas de caminata en el barro. Él no se olvida de la amabilidad de la familia de Aderaldo 
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